Proyectan incremento del 31% en demanda energética para la minería del cobre en la próxima década

La demanda energética en la minería del cobre en Chile está proyectada a crecer significativamente en los próximos diez años, según un informe reciente de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). Este estudio, titulado “Proyección de demanda de agua y energía en la minería del cobre”, revela que el consumo de energía aumentará de 26,0 TWh en 2023 a 34,2 TWh en 2034, representando un incremento del 31,4%.

Ronald Monsalve, analista encargado de presentar los resultados, explicó que este aumento en el consumo energético está ligado a factores estructurales de la matriz productiva de la industria minera. Uno de los principales factores es el crecimiento en la producción de concentrados en comparación con los cátodos, lo que implica un mayor consumo de electricidad. Para 2034, se espera que el proceso de concentración consuma 20,2 TWh, lo que equivaldrá al 58,9% del total de la electricidad utilizada por el sector.

El informe también destaca que el segundo proceso con mayor demanda de energía es la desalación e impulsión de agua de mar. Se proyecta que el consumo en este área aumente de 2,98 TWh en 2023 (11,4% del total) a 6,5 TWh en 2034 (19,0%). En contraste, se anticipa una reducción en el consumo energético del proceso de lixiviación, que bajará de 4,9 TWh en 2023 (18,9%) a 2,7 TWh en 2034 (8,0%). El consumo de energía para la fundición se mantendrá relativamente estable, incrementando ligeramente de 1,6 TWh en 2023 (6,2%) a 1,7 TWh en 2034 (4,9%).

El informe subraya que la minería subterránea, la refinería y otros servicios mantendrán su consumo energético por debajo del 3% durante el período de estudio. Además, resalta el papel crucial de las energías renovables en la industria minera. En 2023, el 66,6% del consumo eléctrico minero proviene de fuentes limpias, y se espera que esta cifra aumente a 78,1% para 2026.

Cochilco enfatiza que la minería del cobre en Chile está desempeñando un papel doble en la transición energética. No solo está adoptando energías limpias para sus operaciones, sino que también está suministrando materias primas esenciales para tecnologías renovables como la energía fotovoltaica, eólica y la electromovilidad.