El precio del cobre registró una fuerte caída semanal de 5,8 por ciento, situándose en 5,45 dólares la libra al cierre de las operaciones en la Bolsa de Metales de Londres. El retroceso ocurre tras un inicio de año con valores históricos y marca un ajuste importante en la cotización del principal recurso de exportación chileno durante este mes de marzo de 2026.
La variación negativa estuvo influenciada por un escenario internacional de alta volatilidad, donde el fortalecimiento del dólar a nivel global actuó como un freno para la demanda de metales industriales. A esto se sumó un incremento sostenido en el precio del petróleo Brent, que superó la barrera de los 100 dólares por barril, elevando las alarmas sobre presiones inflacionarias en las principales economías.
En el mercado asiático, China mostró señales contradictorias que afectaron el ánimo de los inversionistas. Si bien la actividad industrial en el gigante asiático presentó indicadores positivos, la demanda física de cobre se mantuvo débil, lo que se tradujo en una acumulación de inventarios en las bodegas de Shanghái y una actitud más cautelosa en las compras al contado.
Pese a este tropiezo semanal, las cifras acumuladas del metal rojo mantienen un balance favorable en comparación al ejercicio anterior. El promedio anual se ubica actualmente en 5,89 dólares por libra, una cifra que representa un aumento superior al 40 por ciento respecto al promedio registrado a la misma fecha durante 2025, cuando el metal cotizaba cerca de los 4,18 dólares.
Expertos del sector minero indicaron que, aunque el ajuste actual genera preocupación en los mercados financieros, los fundamentos estructurales del cobre siguen siendo sólidos. La escasez de concentrados y los bajos niveles de cargos de tratamiento en las fundiciones sugieren que la oferta mundial continúa ajustada frente a las necesidades de la transición energética.
Los inventarios totales en las bolsas de metales alcanzaron 1,28 millones de toneladas, registrando un leve aumento semanal. Mientras la volatilidad geopolítica y el temor a nuevas alzas de tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos sigan presentes, se espera que el precio del cobre mantenga un comportamiento errático en el corto plazo.


