La Fiscalía Nacional Económica (FNE) y organismos de competencia de China, Brasil y Corea del Sur otorgaron las autorizaciones necesarias para que Codelco y Anglo American implementen su Plan Minero Conjunto. El acuerdo permitió avanzar en la integración operacional de las divisiones Andina y Los Bronces, ubicadas en la zona cordillerana de la Región Metropolitana y Valparaíso. La resolución validó la iniciativa desde la perspectiva de la libre competencia, despejando uno de los principales obstáculos regulatorios para el desarrollo del distrito.
El proyecto consideró una planificación minera integrada que buscó optimizar el uso de la infraestructura existente y coordinar la explotación de recursos en yacimientos adyacentes. Según el reporte técnico, la alianza permitirá aumentar la producción de cobre fino en aproximadamente 120 mil toneladas anuales entre los años 2030 y 2051. Esta sinergia operativa liberó cerca de 2,7 millones de toneladas adicionales de mineral durante dicho período, reforzando la posición de Chile como proveedor estratégico global.
Las compañías proyectaron que la puesta en marcha de este plan generará un valor adicional de 5.000 millones de dólares antes de impuestos, derivados de la mejora en la eficiencia logística y el procesamiento de minerales. El acuerdo estableció que el incremento productivo se logrará sin requerir inversiones de gran escala, aprovechando la capacidad instalada de ambas faenas. El Estado chileno recibirá una parte significativa de estos excedentes a través de los mecanismos tributarios y de propiedad de la minera estatal.
El Consejo de Defensa del Estado y el Ministerio de Minería destacaron que el plan respetó la plena propiedad de las concesiones y activos de cada empresa, manteniendo la autonomía legal de las operaciones. Tras recibir el visto bueno de las autoridades de competencia, el cronograma contempló el inicio de las tramitaciones ambientales correspondientes y la constitución de la entidad operadora. Este organismo será el encargado de coordinar los flujos de trabajo y la toma de decisiones estratégicas en el nuevo distrito minero.
La iniciativa incluyó compromisos en materia de sostenibilidad para reducir el impacto ambiental en una zona de alta sensibilidad hídrica y presencia de glaciares. El acuerdo fomentó el uso compartido de tecnologías para el tratamiento de relaves y la optimización del recurso hídrico, alineándose con las nuevas normativas de protección del ecosistema andino. Ambas empresas afirmaron que el desarrollo conjunto permitirá una gestión más responsable del territorio en comparación con planes de explotación segregados.
El éxito de esta alianza posicionó al distrito Andina-Los Bronces como uno de los cinco centros productores de cobre más importantes del mundo. El modelo de colaboración fue observado con interés por otros actores de la gran minería, dado que propuso una alternativa eficiente para extender la vida útil de yacimientos maduros mediante la cooperación entre vecinos. Las próximas etapas del proceso estarán marcadas por el ingreso de los estudios de impacto ambiental a los organismos evaluadores nacionales durante el transcurso del presente año.


