Un complejo escenario laboral enfrenta Minera Centinela, propiedad del Grupo Luksic, luego de que los trabajadores del Sindicato Distrito Centinela rechazaran de forma contundente la última oferta de la empresa en el marco de su negociación colectiva. Con este resultado, la organización sindical quedó facultada para iniciar una huelga legal si no se llega a un acuerdo en los próximos días.
La votación, que contó con una alta participación de los socios, reflejó el descontento de la base trabajadora frente a las propuestas económicas y de beneficios presentadas por la compañía. Según los dirigentes, la oferta de la minera no se condice con los resultados operacionales ni con el actual precio del cobre, lo que motivó el masivo rechazo en las urnas.
Tras la negativa a la propuesta patronal, se abre ahora un periodo de mediación obligatoria ante la Inspección del Trabajo, instancia conocida como «buenos oficios». En este plazo, que suele extenderse por cinco días hábiles prorrogables, ambas partes intentarán acercar posiciones para evitar la paralización de las faenas en el yacimiento ubicado en la Región de Antofagasta.
Desde el sindicato han sido enfáticos en señalar que el mandato de las bases es claro y que no aceptarán un contrato que no reconozca el esfuerzo de los trabajadores en la productividad de la mina. Por su parte, la empresa ha manifestado su disposición al diálogo, aunque el gremio advierte que la huelga es una herramienta real que se hará efectiva si no hay mejoras sustanciales en la mesa de negociación.
El conflicto en Centinela es seguido de cerca por el mercado minero, dado que una paralización en esta faena podría afectar las metas de producción de Antofagasta Minerals. Mientras tanto, los trabajadores se mantienen en estado de alerta a la espera de los resultados que arrojen las reuniones mediadas por la autoridad laboral, las que definirán si el conflicto escala a una detención de las operaciones.


