Un hito decisivo para el futuro de la minería en la Región del Biobío se concretó luego de que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) emitiera el Informe Consolidado de Evaluación (ICE), recomendando formalmente la aprobación del polémico proyecto de extracción de tierras raras «Módulo Penco». La iniciativa de la empresa Aclara busca explotar estos valiosos minerales, esenciales para el desarrollo de la electromovilidad y la tecnología global.
El documento técnico del organismo ambiental concluye que la propuesta cumple con la normativa vigente y aborda de forma adecuada los impactos ambientales identificados en la zona. Esta recomendación favorable representa un espaldarazo clave para la compañía minera, dejando el camino prácticamente pavimentado para la votación definitiva que deberá realizar la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de la región.
El proyecto ha estado en el centro del debate público y ha enfrentado una fuerte resistencia por parte de agrupaciones ciudadanas, organizaciones ambientalistas y el propio municipio local. Los opositores a la faena minera acusan potenciales riesgos para el ecosistema costero, la biodiversidad de los bosques nativos de la zona y el abastecimiento de agua para la población de Penco, razones por las cuales han liderado masivas protestas en los últimos años.
Por su parte, desde la empresa han defendido el diseño del proyecto, asegurando que operará bajo un modelo pionero de «minería sustentable» que contempla el uso exclusivo de agua reciclada para evitar el consumo de fuentes naturales y un proceso de recirculación que no genera relaves tradicionales. De materializarse, «Módulo Penco» se convertirá en una de las pocas operaciones de tierras raras fuera de China, posicionando a la Región del Biobío en un lugar estratégico de la cadena de suministro tecnológico mundial.


