Ante el sistema frontal que afecta a la zona norte del país —con fuertes vientos, ráfagas de arena y lluvias en Tarapacá y Antofagasta—, la Dirección del Trabajo (DT) reforzó su presencia en terreno para recordar a trabajadores y empleadores un punto clave: nadie está obligado a mantenerse en un puesto de trabajo si su vida o su salud corren un riesgo grave e inminente.
Así lo estableció el director nacional del Trabajo, David Oddó, quien enfatizó que «frente a una emergencia, ninguna tarea puede estar por encima de la vida y la seguridad de las personas». Según explicó, el organismo ya se encuentra desplegado en el norte, fiscalizando los protocolos de las empresas y entregando información directa en terreno.
¿Qué dice la ley? El Código del Trabajo es claro en dos puntos. El artículo 184 obliga a los empleadores a adoptar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de sus trabajadores, informar los riesgos existentes y mantener condiciones adecuadas de seguridad.
El artículo 184 bis, en tanto, es el que protege directamente al trabajador en una emergencia: ante un riesgo grave e inminente, la empresa debe suspender las labores afectadas y disponer la evacuación cuando corresponda. Pero además, ese mismo artículo le da al trabajador la facultad de actuar por su cuenta: puede interrumpir sus labores y, si es necesario, abandonar el lugar de trabajo, informando de ello a su empleador en el más breve plazo. No se trata de una opción de la empresa, sino de un derecho del trabajador.
Respecto a las fiscalizaciones, en Tarapacá, fiscalizadores de la DT recorrieron distintos centros de trabajo para informar directamente a trabajadores, sindicatos y empleadores sobre estos derechos y deberes, sumándose a una inspección previa realizada en la Zona Franca de Iquique, donde se revisaron las condiciones del personal que trabaja en carga y descarga de productos.
En Antofagasta, la Dirección Regional del Trabajo mantiene un monitoreo permanente de las condiciones de higiene y seguridad, con fiscalizadores de Antofagasta, Calama y Tocopilla verificando denuncias en los radios urbanos afectados por las lluvias. La seremi del Trabajo, Paola Solari, fue clara al respecto: «es crucial revisar las condiciones de seguridad de los lugares de trabajo que pueden haber sido afectadas, advertir los riesgos y suspender las labores si es necesario».
La DT recordó además que los administradores de locales deben contar con facultades para cerrarlos ante una alerta o emergencia, y que el despliegue de fiscalización se irá ajustando según evolucione el evento meteorológico.
Para consultas o denuncias relacionadas con la emergencia climática, la Dirección del Trabajo habilitó el correo [email protected] y el call center 600 450 4000, además de la atención presencial en las inspecciones del Trabajo en horario hábil.


