Tres gigantes del cobre: así están las negociaciones en Escondida, Albemarle y Centinela

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Tres de las compañías mineras del país, Escondida, Albemarle y Minera Centinela, atraviesan procesos de negociación colectiva en distintas etapas, en los que los sindicatos ya han puesto sobre la mesa sus principales demandas y las diferencias que mantienen con las empresas. Los tres procesos avanzan bajo calendarios distintos y podrían marcar el pulso laboral del sector durante las próximas semanas.

Escondida: sindicato cuestiona rechazo íntegro de BHP

El Sindicato N°2 de Supervisores y Staff de Minera Escondida, que reúne a 1.020 socios, presentó su proyecto de negociación colectiva 2026-2028 el 11 de agosto. Nueve días después, la empresa entregó su respuesta, la cual —según el presidente del sindicato, Alexis Barrera— rechazó íntegramente las propuestas planteadas por la organización.

«La respuesta fue negativa a lo que la organización sindical planteó», señaló Barrera, quien explicó que el petitorio busca mejorar beneficios permanentes de remuneraciones y bonos, además de abordar materias como descansos, tiempo familiar, licencias maternales, salud mental y beneficios de salud y educación. El dirigente sostuvo que los supervisores de Escondida cuentan con beneficios permanentes inferiores a los de trabajadores de compañías con menor producción de cobre fino.

El cuestionamiento central del sindicato apunta al fundamento económico entregado por la empresa para justificar el rechazo. Según el Annual Report 2026 de BHP, Minera Escondida reportó una utilidad después de impuestos de US$6.732 millones —frente a US$4.237 millones del ejercicio anterior—, ingresos por US$17.054 millones y un Ebitda subyacente de US$12.440 millones, además de una baja en sus costos unitarios desde US$1,19 a US$1,07 por libra. «Si tú miras esa cantidad de utilidades y se bajan los costos, no se condice con que fundamenten la negativa en que no hay una posición económica que lo permita. Es un poco contradictorio», afirmó Barrera.

La primera mesa formal de conversaciones entre las partes comenzó este jueves. Como antecedente, el último contrato colectivo del sindicato, cerrado en 2023, incluyó un bono de cierre de aproximadamente $17,8 millones por trabajador más cerca de $3 millones en créditos blandos, tras un proceso en que el 98,77% de los socios respaldó inicialmente la huelga.

Albemarle: votación de la última oferta con plazo hasta este sábado

En Albemarle, el escenario es de mayor tensión. El Sindicato Unitario de Trabajadores, que representa a 529 socios entre las plantas La Negra y El Salar —cerca del 90% de la fuerza laboral de La Negra—, se encuentra actualmente votando la última propuesta de la empresa, proceso que se desarrolla bajo supervisión de la Inspección del Trabajo y que tiene como plazo máximo este sábado.

Su presidente, Elías Torres, comparó el proceso actual con la negociación de 2023 y afirmó que esta vez las conversaciones han sido considerablemente más complejas, atribuyendo parte de la dificultad al cambio en el equipo negociador de la compañía. El dirigente acusó que la empresa estaría intentando modificar o eliminar beneficios ya contemplados en el convenio vigente: «La empresa en este momento entra en una distancia de querer separarnos, de cambiar los valores, de no reconocer los valores que están, de eliminar algunos puntos de nuestro convenio».

Uno de los puntos centrales de la negociación es la fórmula de cálculo del bono de producción, que actualmente fluctúa entre $17 mil y $400 mil mensuales según los niveles alcanzados. Según Torres, la tabla utilizada para el cálculo está congelada, por lo que cada aumento de producción de la compañía termina reduciendo proporcionalmente el valor del bono: «El trabajador va a producir más, pero por menos plata».

Centinela: dos sindicatos negocian juntos bajo la bandera de la «equidad interna»

En Minera Centinela, de Antofagasta Minerals, el proceso recién comienza, con una particularidad: dos organizaciones sindicales —que en conjunto representan a más de 700 trabajadores— acordaron negociar de forma unificada. El proyecto de contrato colectivo fue presentado el 14 de agosto y la empresa respondió formalmente esta semana.

Héctor Aguilera, presidente del Sindicato de Trabajadores del Distrito Centinela, señaló que a diferencia de los otros dos procesos, por ahora no existe un conflicto abierto con la compañía, ya que la primera respuesta corresponde a una etapa formal. El eje central del petitorio es la denominada «equidad interna», concepto orientado a reducir diferencias salariales y de beneficios entre trabajadores que ejecutan labores similares dentro de la misma compañía.

El calendario de esta negociación contempla como hito clave el 23 de septiembre, fecha límite para que la empresa entregue su última oferta formal. Entre el 26 y 30 de septiembre los trabajadores deberán votar si aceptan la propuesta o declaran la huelga, la que —de aprobarse y no resolverse en mediación— podría concretarse durante la segunda semana de octubre.