La actividad económica chilena cayó 1,0% en agosto respecto del mismo mes del año pasado, de acuerdo con el Imacec publicado por el Banco Central. El resultado estuvo marcado principalmente por el fuerte retroceso de la minería, cuya actividad disminuyó 17,4% en doce meses, debido principalmente a una menor extracción de cobre.
Según explicó el Banco Central, el desempeño del sector estuvo condicionado por menores leyes del mineral, trabajos de mantención y condiciones climáticas adversas. Además, los efectos del temporal registrado en julio se extendieron hasta agosto, afectando la continuidad de las operaciones en distintas faenas mineras.
De esta manera, durante los primeros ocho meses de 2026, el Imacec acumula seis caídas interanuales, en un escenario que vuelve a poner atención sobre el desempeño de uno de los principales sectores de la economía nacional.
De acuerdo con Santander, la actividad minera alcanzó en agosto uno de sus niveles más bajos de las últimas décadas. Sin embargo, la entidad también advirtió que la comparación se realiza sobre una base débil, debido a la paralización de El Teniente durante 2025, por lo que una parte importante de la caída respondería a factores transitorios.
La menor actividad minera también se reflejó en la producción de cobre. Durante agosto, Chile produjo 369.500 toneladas, la cifra mensual más baja registrada durante 2026, según datos del INE.
Así, entre enero y agosto, la producción acumuló 3,2 millones de toneladas, un 8% menos que en igual período de 2025. A su vez, el Índice de Producción Minera registró una caída de 11,7% en doce meses, principalmente por el menor desempeño de la minería metálica.
Si bien las cifras muestran un retroceso importante, cabe señalar que la estimación de Santander se refiere al nivel de actividad minera y no directamente a la producción física de cobre. Tanto el Banco Central como el INE tampoco han señalado oficialmente que agosto corresponda al peor registro minero desde 1996.
Mientras la minería mostró una fuerte caída, el resto de la economía tuvo un comportamiento más positivo. El Imacec no minero creció 1,4% en doce meses, mientras que el comercio aumentó 2,2%, los servicios 0,8% y el resto de los bienes 4,9%.
Sin embargo, este mejor desempeño no se ha reflejado de la misma manera en el mercado laboral. El INE informó que la tasa de desocupación llegó a 9,6% durante el trimestre junio-agosto, un punto porcentual más que en igual período del año anterior y su nivel más alto en cinco años.
Además, el número de personas ocupadas disminuyó 0,9% en doce meses, mientras que los desocupados aumentaron 13,0%.
A este escenario se suman las menores perspectivas de crecimiento para el país. En su Informe de Política Monetaria de septiembre, el Banco Central redujo su proyección para 2026 a un rango de entre 0,25% y 0,75%, desde el 1,0%-1,75% estimado anteriormente.
En el caso de la minería, Cochilco proyecta una producción de 5,27 millones de toneladas de cobre durante 2026, lo que representaría una caída de 2,6% respecto de 2025. Para 2027, en tanto, se espera una recuperación hasta las 5,55 millones de toneladas.
El escenario deja a la minería nuevamente en el centro de las cifras económicas del país, especialmente por su impacto en la producción, la inversión y el empleo. A ello se suma el desafío de recuperar los niveles de actividad en un contexto de menor crecimiento económico y mayor desempleo.


