La propuesta busca simplificar el sistema de patentes y ampliar los beneficios para la pequeña minería. Ahora deberá ser revisada nuevamente por la Cámara de Diputados.
El Senado aprobó en particular el proyecto de ley que modifica el actual régimen de patentes mineras, dando un nuevo paso a una iniciativa que busca reducir algunas de las dificultades que enfrenta el sector, especialmente la pequeña minería.
La propuesta fue respaldada por 37 senadores, mientras que uno votó en contra y no hubo abstenciones. Con este resultado, el proyecto deberá regresar a la Cámara de Diputados, donde se revisarán las modificaciones realizadas durante su discusión en el Senado.
Uno de los principales cambios apunta a simplificar la forma en que se calculan las patentes. En concreto, se elimina el sistema de cobro progresivo y se mantiene una patente general de 0,4 UTM por hectárea. Al mismo tiempo, se establece una tarifa rebajada de 0,1 UTM para quienes cumplan con las condiciones que establece la iniciativa.
Además, el proyecto amplía las situaciones en que los pequeños productores pueden acceder a esta rebaja. Por ejemplo, se considera la existencia de una Resolución de Calificación Ambiental vigente o en proceso de evaluación, junto con otros permisos y autorizaciones necesarios para desarrollar la actividad.
A esto se suma que aumenta la superficie que puede acceder al beneficio. Para los pequeños productores mineros, pasa de 100 a 150 hectáreas, mientras que para la minería artesanal aumenta de 50 a 100 hectáreas. También se elimina la obligación de acreditar servidumbres para acceder a este régimen especial.
Por otra parte, la iniciativa incorpora cambios al proceso de remate de concesiones cuando existen patentes impagas. La idea es hacer más simple este procedimiento y reducir los tiempos y la incertidumbre que actualmente genera.
En esa misma línea, el proyecto contempla una medida transitoria para las patentes correspondientes a 2026. Su pago se postergaría hasta el 28 de febrero de 2027 y, con ello, también se aplazarían los remates asociados al no pago.
El proyecto fue ingresado al Congreso en mayo y, de acuerdo con sus impulsores, busca entregar mayor certeza a quienes desarrollan actividades mineras, además de facilitar la continuidad de pequeños productores que se han visto afectados por el aumento de los costos asociados a las concesiones.
Ahora, la iniciativa deberá continuar su tramitación en la Cámara de Diputados. Allí se deberán votar las modificaciones aprobadas por el Senado antes de que pueda avanzar hacia su etapa final.


