Un estratégico conversatorio convocado por la CUT Provincial de Copiapó, en conjunto con la Universidad de Atacama, puso sobre la mesa la urgencia de proteger y profundizar las leyes que hoy rigen la conciliación, la equidad y el trabajo decente en Chile. La instancia contó con la participación activa de dirigentes mineros, quienes alertaron sobre los desafíos que vienen en un año clave para la implementación de reformas laborales de alto impacto, como la Ley de 40 horas y la Ley Karin contra el acoso y la violencia en el trabajo. Desde Fesumin, participó la Directora de Equidad de Género, Pamela Bordones.
La también presidenta del Sindicato de Supervisores de Minera Candelaria, destacó la relevancia de este encuentro para la defensa de las conquistas sociales. Al respecto, la dirigente señaló que la convocatoria busca «plantear una estrategia de trabajo para poder asegurar la continuidad y no el retroceso de todas las leyes que tienen que ver con la conciliación, con el trabajo decente y la incorporación de la mujer en lo laboral».
El encuentro analizó el robusto marco legal que se levantó en el último tiempo, subrayando la importancia de la ley de conciliación y corresponsabilidad social vigente desde enero de 2024, que otorga derechos como el teletrabajo y los ajustes de jornada. Bordones explicó que el objetivo central fue «poder interactuar o poder tener cambios de ideas, de exponer opiniones acerca de cómo hemos avanzado y cómo no tenemos que retroceder en este aspecto en temas de las condiciones de la mujer en lo laboral».
Uno de los puntos más críticos discutidos fue la persistente brecha salarial, que hoy se estima en un 17% a nivel general, pero que se dispara hasta un 22% a medida que aumentan las responsabilidades y jerarquías del cargo. Esta realidad castiga directamente la autonomía económica de las mujeres y refuerza la necesidad de una acción dirigencial sólida en la política pública para construir poder real que sustente los cambios y las leyes sociales en curso.
En cuanto al relevo en las organizaciones, la representante de Fesumin enfatizó la importancia de que «las nuevas generaciones puedan empoderarse ante estos temas donde podamos también conseguir más mujeres líderes en dirigencia sindical». Para Bordones, este empoderamiento es la base para enfrentar un periodo de implementación normativa que requiere vigilancia constante por parte de las y los trabajadores organizados.
Hacia el futuro, el desafío para el mundo sindical en Atacama es fortalecer la negociación colectiva y avanzar hacia la negociación ramal para que los hitos sociales no queden solo en el papel. Como concluyó Bordones, la jornada «se enmarca en este año que viene en ese sentido intenso para poder salvaguardar todo el camino que hemos avanzado en temas de derechos laborales con las mujeres».


