La carrera presidencial de 2025 ya comenzó y, junto con ella, los debates sobre los temas que marcarán el futuro del país. El empleo y la minería, pilares clave de la economía nacional, forman parte de las propuestas de distintos candidatos.
A continuación, se presentan las principales medidas en estas materias que plantean Jeannette Jara, José Antonio Kast, Harold Mayne-Nicholls y Evelyn Matthei.
Jeannette Jara: empleo decente y una minería con mayor valor agregado
La candidata propone una Agencia Nacional de Empleo para coordinar capacitación, certificación e intermediación laboral, además de programas para incentivar la contratación de mujeres en sectores masculinizados, universalizar el acceso a sala cuna y ampliar el postnatal para padres. También busca fortalecer el Sistema Nacional de Cuidados, avanzar en negociación multinivel y aplicar la jornada de 40 horas en el sector público. Su meta es alcanzar un ingreso vital de $750.000, mediante una combinación de alzas en el salario mínimo, subsidios a pequeñas empresas y transferencias directas a trabajadores formales.
En minería, Jara plantea aumentar un 25% la cartera de inversiones y un 10% la producción de cobre en cuatro años, junto con potenciar a la pequeña y mediana minería. Además, propone impulsar la fundición de Paipote, construir una nueva fundición en Codelco, avanzar en desaladoras multipropósito y consolidar una Empresa Nacional del Litio, elevando en un 30% la producción de este mineral y fortaleciendo el Instituto Nacional de Litio y Salares. También enfatiza en la protección de salares y ecosistemas andinos.
José Antonio Kast: adaptabilidad laboral y digitalización del Estado
El candidato centra sus propuestas en el ámbito laboral. Propone una legislación moderna con contratos multifuncionales y jornadas flexibles, mejoras en el Seguro de Cesantía y programas de reconversión laboral, con foco en mujeres y madres cuidadoras. Asimismo, plantea la digitalización completa de los procesos del Ministerio del Trabajo, la modernización del SENCE como plataforma de formación tecnológica y una mayor vinculación entre liceos técnicos, centros de formación y universidades con el mercado laboral.
Harold Mayne-Nicholls: empleo digno y fortalecimiento de la minería nacional
Mayne-Nicholls propone generar 500 mil empleos formales en cuatro años, apoyado en inversión privada y planes de obras públicas intensivas que absorban mano de obra local. En paralelo, plantea un alza progresiva del salario mínimo, complementado con subsidios a microempresas, junto con ampliar el Ingreso Mínimo Garantizado y reforzar la PGU.
Respecto de la minería, el candidato presenta una agenda integral para consolidarla como motor del desarrollo, fomentando proyectos con bajo impacto ambiental, innovación y dinamismo regional. Sus ejes incluyen el apoyo a la pequeña y mediana minería, beneficios tributarios diferenciados, financiamiento preferente y un “Royalty por Innovación” para promover manufactura de cobre con mayor valor agregado. Además, propone atraer fabricantes de baterías y vehículos eléctricos a instalarse en Chile y modificar la regulación que permite exportar ciertos minerales sin tributos.
Evelyn Matthei: crecimiento económico y generación masiva de empleos
La candidata plantea un plan para que Chile vuelva a crecer al 4% en cuatro años, lo que permitiría crear un millón de empleos. Para ello propone bajar impuestos corporativos, reducir el gasto fiscal, simplificar la permisología y crear vías rápidas para proyectos de inversión. También considera contratos de invariabilidad tributaria de hasta 20 años y la creación del “Pase Pyme” para agilizar el inicio de nuevos emprendimientos.
En el ámbito laboral, Matthei busca enfrentar la informalidad, crear subsidios que incentiven la contratación de mujeres y jóvenes, avanzar hacia una sala cuna universal y modernizar el sistema de capacitación para ajustarlo a las necesidades de los sectores productivos. Además, propone medidas contra el fraude en licencias médicas y flexibilizar las jornadas laborales, incorporando modalidades adaptativas y contratación por horas con acceso a seguridad social.
Estas propuestas muestran la diversidad de miradas con que los candidatos buscan responder a los desafíos laborales y mineros que enfrenta el país. Mientras algunos ponen el énfasis en la generación de empleo y la protección social, otros apuntan a la modernización normativa o a la innovación en la minería. De cara a las elecciones presidenciales de 2025, será clave evaluar cómo estas iniciativas pueden traducirse en cambios concretos para los trabajadores y para una industria minera que continúa siendo motor de desarrollo en Chile.


