Mercado prevé inflación bajo presión tras sorpresivo IPC de marzo impulsado por combustibles

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El mercado financiero reaccionó con cautela tras conocerse que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo anotó una variación mensual de 1,0%, cifra que superó las expectativas de los analistas, que proyectaban un alza de entre 0,7% y 0,9%. Con este resultado, la inflación anual en Chile escaló al 2,8%, rompiendo la racha de descensos que se venía registrando en los meses previos. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el alza fue empujada principalmente por las divisiones de transporte y educación, sectores que tradicionalmente presentan ajustes de precios durante el tercer mes del año.

Expertos y entidades bancarias como Coopeuch destacaron que un tercio del incremento mensual se explicó exclusivamente por el rally alcista de los combustibles, con subidas del 8% en la gasolina y del 13% en el petróleo. Este fenómeno responde directamente a la inestabilidad internacional derivada del conflicto en Medio Oriente, que ha mantenido los precios externos de la energía en niveles elevados. A pesar de que recientemente se ha observado una tregua en dicha región, los especialistas advierten que el traspaso de menores precios al mercado local aún es incierto y tardará en reflejarse.

Desde el Gobierno, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, hizo un llamado a la calma pero reconoció que se mantendrá un monitoreo constante sobre los componentes más volátiles de la canasta. La autoridad señaló que, si bien la cifra se ubicó en la parte alta de lo esperado, aún falta por ver el efecto total de las alzas en las gasolinas de las últimas semanas. En tanto, desde el Banco Central, el reciente Informe de Política Monetaria (IPoM) ya anticipaba un segundo trimestre complejo, ajustando además a la baja el rango de crecimiento del PIB para 2026 a un 1,5%-2,5%.

Las proyecciones para el cierre de año han comenzado a corregirse al alza por parte de los economistas privados, quienes ahora sitúan el IPC anual en un rango de entre 3,8% y 4,2%, alejándose de la meta del 3% que se proyectaba a inicios de año. Algunos analistas más pesimistas no descartan que, de intensificarse las presiones externas o de mantenerse un tipo de cambio elevado, la inflación pueda empinarse incluso hacia el 5% hacia diciembre, lo que obligaría al Banco Central a ser mucho más conservador en su estrategia de reducción de la Tasa de Política Monetaria (TPM).

Finalmente, para el mes de abril las expectativas no son mucho más alentadoras, con proyecciones que sitúan la variación mensual cerca del 1,6%. Este escenario mantiene en alerta a los consumidores, ya que el incremento de la inflación impactará directamente en el valor de la Unidad de Fomento (UF), encareciendo dividendos, arriendos y diversos servicios contratados bajo esta modalidad. El mercado coincide en que el «punto de inflexión» de la trayectoria inflacionaria ya ocurrió, y que los próximos meses estarán marcados por una alta volatilidad dependiente de factores geopolíticos y del precio del crudo.