El valor del oro registró una baja del 1% este miércoles, situándose en US$ 3.292,75 por onza en el mercado spot, tras la publicación de indicadores macroeconómicos que confirmaron una economía estadounidense más sólida de lo previsto. Esta caída marca la primera vez en un mes que el metal perfora el umbral de los US$ 3.300 por onza. En paralelo, los futuros del oro en Estados Unidos también retrocedieron, alcanzando los US$ 3.345,30 por onza.
El ajuste a la baja se explica principalmente por el fortalecimiento del escenario macroeconómico en Estados Unidos, que ha disminuido las expectativas de una pronta flexibilización monetaria por parte de la Reserva Federal. El Departamento de Comercio informó que el Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre superó las proyecciones del mercado, mientras que los datos de empleo de julio también mostraron una evolución positiva.
Ante este contexto, Nitesh Shah, estratega de materias primas en WisdomTree, indicó a Reuters que los sólidos fundamentos económicos “respaldan la idea de que la Fed puede permitirse esperar antes de considerar recortes en la tasa de referencia”, lo que representa un factor de presión bajista para los metales preciosos en el corto plazo.
La reacción del mercado se refleja en la probabilidad asignada a un eventual recorte de tasas en septiembre, la cual se redujo del 66% al 60% tras conocerse los nuevos datos. Aunque el presidente Donald Trump ha reiterado su preferencia por una política monetaria más expansiva, la Reserva Federal mantiene su independencia y su enfoque basado en datos objetivos.
A pesar del ajuste reciente, el oro acumula una apreciación del 25% en lo que va de 2025, impulsado por la incertidumbre geopolítica, la demanda de activos refugio y la volatilidad en el comercio global. El precio del metal alcanzó su máximo histórico a fines de abril, superando los US$ 3.500 por onza.
El comportamiento del oro sigue estrechamente ligado a los ciclos de política monetaria de la Fed, los niveles de inflación y la percepción de riesgo global, factores que continúan determinando su cotización en los mercados internacionales.


