El estudio “Panorama Educacional TP Minero”, elaborado por la Alianza CCM-Eleva, reveló un importante avance en la incorporación de mujeres al sistema educativo vinculado a la minería. La matrícula de primer año en Educación Superior en áreas relacionadas con esta industria se duplicó entre 2022 y 2024, pasando de 3.500 a más de 7.000 estudiantes, y alcanzando un 17,8% de participación femenina, cifra que rompe con una década de estancamiento.
El informe analiza once especialidades de la Educación Media Técnico-Profesional (EMTP) y seis áreas formativas de la Educación Superior ligadas a la Cadena de Valor Principal de la minería. Entre sus principales hallazgos destaca el crecimiento sostenido en regiones estratégicas como la Macrozona Norte y el protagonismo de instituciones como Inacap, Duoc UC y AIEP en la formación técnica y profesional del sector.
Desde el ámbito gubernamental, Alejandro Villela, jefe de la División Técnico Profesional de la Subsecretaría de Educación Superior, valoró el impacto de las políticas públicas que fomentan el acceso femenino a carreras STEM, incluyendo el sector minero. Estas políticas permitirán a las instituciones educativas aumentar en hasta un 3,6% su matrícula si dicho crecimiento corresponde a mujeres en estas áreas.
Pese a los avances, persisten desafíos significativos. El estudio advierte una disminución general en la matrícula EMTP minera, con una baja de 1.800 estudiantes en los últimos dos años, aunque compensada por un alza en la Macrozona Norte. También se identifican brechas de género en la continuidad formativa: solo el 39% de las mujeres que egresan de la EMTP siguen estudios superiores en minería, frente al 80% de los hombres.
En cuanto a la titulación, la tasa nacional de la EMTP alcanzó un 71,7%, aunque aún se observan rezagos en la Macrozona Norte (63,1%). Las mujeres solo superan a los hombres en la especialidad de Química. Finalmente, el estudio destaca el peso creciente de los programas de Mantenimiento, que representaron el 59% de las titulaciones mineras en 2023, reflejando la alta demanda por estos perfiles en la industria.
El informe concluye que para consolidar estos avances será clave expandir la oferta formativa en zonas clave, reducir las brechas de género y fortalecer la titulación oportuna, asegurando así el desarrollo del capital humano requerido por la minería del futuro.


