La situación financiera de la principal empresa del país ha vuelto a encender el debate político en Chile. Entre cifras de producción que no logran repuntar y una deuda que escala a niveles históricos, la sombra de una posible apertura a capitales privados se ha tomado la agenda tras los recientes cuestionamientos del Ejecutivo a la gestión de la cuprífera.
Desde el Palacio de La Moneda han endurecido el tono frente a los resultados de Codelco, apuntando a las ineficiencias acumuladas en los últimos años. Las críticas no han caído nada bien en sectores de la oposición y en la propia interna de la minera, donde se interpreta esta presión como una estrategia para pavimentar el camino hacia una transformación de la propiedad de la estatal.
El expresidente del directorio de la minera, Óscar Landerretche, entró de lleno a la controversia y acusó directamente una intención ideológica detrás de los ataques de la actual administración. «El Gobierno de Kast busca una privatización de Codelco con sus críticas a la gestión», aseguró el economista, advirtiendo que se está construyendo un relato de fracaso para justificar cambios estructurales.
Landerretche fue más allá y planteó que las señales enviadas desde el Ejecutivo son peligrosas para la estabilidad de la empresa en los mercados internacionales. «Lo que están haciendo es debilitar la imagen de la compañía para después decir que la única solución es que entren los privados», sostuvo, enfatizando que los problemas de producción responden a ciclos de inversión y no a una supuesta incapacidad del Estado.
Por su parte, desde el sector minero miran con preocupación el estancamiento de los proyectos estructurales, los cuales son clave para recuperar los niveles de extracción. La deuda acumulada limita la capacidad de maniobra de Codelco, lo que ha llevado al Gobierno a insistir en que el modelo de asociaciones con privados —como el ya implementado en el litio— podría ser la vía para rescatar las finanzas de la estatal.
La discusión está lejos de terminar. Mientras el Gobierno defiende la necesidad de una «administración eficiente y moderna», las asociaciones de trabajadores y expertos advierten que cualquier intento de tocar la propiedad de Codelco enfrentará una fuerte resistencia social y política. El debate sobre el «sueldo de Chile» vuelve a estar en el centro de la tormenta.


