Oposición en alerta ante posible designación de Fontaine en Codelco y advierten riesgos de privatización

Facebook
Twitter
LinkedIn

Diversos sectores de la oposición manifestaron su preocupación ante la posible llegada de Bernardo Fontaine a la presidencia del directorio de Codelco. El nombre del economista y ex convencional tomó fuerza como la principal carta del Gobierno de José Antonio Kast para encabezar la estatal, lo que encendió las alarmas por un eventual giro hacia la privatización de la cuprífera.

​Parlamentarios y dirigentes del bloque opositor señalaron que el perfil empresarial de Fontaine no es el adecuado para liderar la principal empresa pública del país. Los críticos subrayaron que su trayectoria está marcada por la defensa del mercado y el sector privado, lo que genera sospechas sobre sus verdaderas intenciones respecto al futuro de la propiedad de la estatal.

​Desde el oficialismo defendieron la opción de Fontaine argumentando que su vasta experiencia en directorios y gestión es necesaria para enfrentar la crisis de producción que atraviesa la compañía. El Gobierno enfatizó que Codelco requiere un ordenamiento financiero urgente debido al elevado nivel de deuda que acumuló en los últimos años, el cual superó los 20 mil millones de dólares.

​Sin embargo, las declaraciones previas de figuras cercanas al Ejecutivo sobre la apertura de Codelco a capitales privados alimentaron la desconfianza. Voceros de la oposición recordaron que durante la campaña presidencial se instaló la idea de privatizar parcial o totalmente la empresa, por lo que vieron en este nombramiento un primer paso concreto en esa dirección.

​El ex presidente de la estatal, Óscar Landerretche, también entró al debate y advirtió que existe una ofensiva para desprestigiar la gestión pública de la minera. Según el economista, el diagnóstico negativo que hace el Gobierno busca justificar ante la opinión pública la entrada de actores privados en áreas que hoy son exclusivas del Estado.  

​En el Congreso, diversas bancadas anunciaron que utilizarán sus facultades fiscalizadoras para monitorear cualquier cambio en la estructura de gobernanza de la empresa. Los legisladores recalcaron que Codelco es el patrimonio más importante de Chile y que cualquier intento de enajenación de activos contará con una férrea resistencia política y social.

​Finalmente, la incertidumbre sobre el futuro de la presidencia del directorio impactó en el clima interno de la corporación. Los sindicatos de trabajadores de la minera ya se declararon en estado de alerta y no descartaron movilizaciones si la nueva administración impulsa planes que afecten el carácter público de la empresa o la estabilidad de sus puestos de trabajo.