La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) realizó un llamado abierto a manifestarse este próximo 1 de mayo en el marco del Día Internacional del Trabajador. El gremio busca marcar un hito de movilización para exigir al Gobierno una respuesta concreta ante el alza del costo de la vida y el encarecimiento de la canasta básica de alimentos.
Desde la multisindical advirtieron que la negociación por el salario mínimo entró en una etapa crítica. Los dirigentes señalaron que no aceptarán un reajuste que solo cubra la inflación, sino que empujarán el concepto de un «salario vital» que permita a las familias cubrir sus necesidades básicas reales por sobre la línea de la pobreza.
El presidente de la CUT, José Manuel Díaz, criticó la gestión económica del Ejecutivo y afirmó que el Gobierno abandonó a los sectores más vulnerables. El dirigente enfatizó que las familias chilenas perdieron poder adquisitivo de manera sostenida durante los últimos meses debido al incremento de precios en productos esenciales.
La organización gremial manifestó que la reforma tributaria impulsada por La Moneda benefició solo a un grupo de la sociedad y dejó de lado a la clase media. Por este motivo, los representantes de los trabajadores aseguraron que utilizarán la movilización del miércoles como una herramienta de presión política antes de retomar las mesas de diálogo.
El cronograma de negociación estableció que el Ejecutivo presentará su propuesta formal el lunes, justo antes de retomar las conversaciones el martes. La CUT adelantó que la fuerza de la marcha en las calles determinará la postura que llevarán a la reunión con las autoridades de Hacienda y Trabajo.
Díaz recalcó que el escenario actual es complejo, pero sostuvo que es responsabilidad del Estado mitigar el impacto de las alzas. El líder sindical recordó que el subempleo y la precariedad laboral crecieron en el país, lo que obligó a extremar las demandas salariales para este periodo.
Finalmente, la Central Unitaria de Trabajadores convocó a sus bases a nivel nacional para demostrar unidad frente a las demandas laborales. La dirigencia reiteró que esperan un gesto político del presidente antes del inicio de la discusión legislativa del reajuste, que deberá comenzar a regir el mismo 1 de mayo.


