La minera canadiense Capstone Copper actualizó su hoja de ruta corporativa a septiembre de 2026, proyectando elevar su producción consolidada desde las 225.000 toneladas estimadas para 2025 hasta cerca de 375.000 toneladas de cobre anuales, en el marco de la consolidación de un distrito cuprífero en la Región de Atacama que integra sus operaciones de Mantoverde y Santo Domingo, según informó Reporte Minero.
La compañía, con sede en Vancouver y una liquidez disponible que supera los US$ 1.000 millones, con una relación de Deuda Neta/EBITDA de apenas 0,5x al cierre del segundo trimestre, también proyecta una reducción del 30% en sus costos directos de producción (C1).
El eje de la estrategia es la interconexión de dos operaciones separadas por apenas 35 kilómetros: el complejo Mantoverde, controlado en un 70% por Capstone y 30% por Mitsubishi Materials, y el proyecto Santo Domingo, con 75% de Capstone y 25% de Orion Resource Partners. En conjunto con propiedades satélites como Sierra Norte y San Pietro, la minera busca extraer más de 250.000 toneladas anuales de cobre a bajo costo, además de una producción de hierro y cobalto.
En Mantoverde, el proyecto Mantoverde Optimized contempla una inversión de US$ 176 millones para ampliar la capacidad de la planta de sulfuros de 32.000 a 45.000 toneladas diarias, sumando cerca de 20.000 toneladas de cobre adicionales al año. Durante el tercer trimestre de 2026 la compañía realizará una mantención de 15 días para completar esta ampliación. El directorio también aprobó el proyecto de Aumento de Pirita, con un capex de US$ 45 millones, que reduciría en cerca de un 20% el consumo de ácido sulfúrico y habilitaría, hacia 2028, el procesamiento comercial de cobalto.
Para Santo Domingo, catalogado como proyecto «shovel ready» y totalmente permisado, se espera que el directorio adopte la Decisión Final de Inversión durante el cuarto trimestre de 2026, con una inversión inicial estimada en US$ 2.300 millones y una vida útil proyectada de 19 años.
El anuncio se produce tras un año marcado por la conflictividad laboral en la faena. En enero de 2026, el Sindicato N°2 de Mantoverde —que representa a cerca de 641 trabajadores— inició una huelga legal luego de no alcanzar acuerdo en su negociación colectiva, paralización que se extendió por 35 días y que contó con el respaldo público de CTMIN. El conflicto concluyó en febrero con un nuevo contrato colectivo a tres años y un bono de término de conflicto. Los otros tres sindicatos de la operación ya habían renovado sus convenios colectivos durante 2025.
La actualización corporativa también incluyó avances en Mantos Blancos, en la Región de Antofagasta, donde la empresa tramita el estudio de impacto ambiental de una segunda fase orientada a reprocesar ripios de lixiviación antigua, y en Pinto Valley (Arizona, EE.UU.), donde evalúa un estudio de consolidación del distrito.


