A más de una semana del paso del sistema frontal que afectó a la Región de Atacama, la mina Caserones continúa funcionando con generadores de respaldo para sostener sus servicios esenciales, mientras equipos especializados de Lundin Mining trabajan en la reparación de dos torres de la línea de transmisión eléctrica que resultaron dañadas por el temporal.
La compañía informó que la faena permanece sin suministro eléctrico normal desde el 18 de julio, y que el proceso de normalización contempla actualmente el relevo seguro de trabajadores en la operación, además de la reapertura progresiva de los caminos de acceso al yacimiento, que fueron afectados por las intensas precipitaciones y la inusual acumulación de nieve registrada en la alta cordillera.
Según Lundin Mining, el reinicio de las operaciones será gradual y dependerá del avance de las reparaciones eléctricas, con un plazo estimado de entre dos y tres semanas para restablecer plena actividad. La empresa señaló que mantendrá informes periódicos sobre los avances.
Por otra parte, el panorama fue distinto para Candelaria, la otra operación de Lundin Mining en Atacama. Ahí, la planta concentradora no detuvo su funcionamiento gracias al uso de stock de mineral acumulado, lo que permitió sostener el procesamiento mientras se restablecían las labores de extracción, hoy ya en plena capacidad.
El sistema frontal dejó infraestructura eléctrica y vial dañada en distintos puntos de la región, además de un fenómeno menos habitual: una importante acumulación de nieve en sectores de alta cordillera, lo que sumó otra variable a la evaluación de daños en las faenas mineras de la zona.


