La Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi anunció una inversión cercana a $3.000 millones para recuperar infraestructura pública afectada por el sistema frontal que golpeó a la Región de Tarapacá a mediados de agosto, en un plan coordinado con la Delegación Presidencial Regional y las autoridades locales.
La iniciativa, que será gestionada por la compañía a través de Fundación Collahuasi y ejecutada por empresas especializadas, contempla intervenciones en cuatro áreas: salud primaria, mejoramiento vial, infraestructura crítica y espacios públicos. La primera prioridad serán cuatro centros de atención primaria de salud —dos en Iquique y dos en Alto Hospicio—, con trabajos centrados en techumbres y sistemas eléctricos dañados por las precipitaciones, para normalizar la atención de pacientes.
El plan también incluye la reparación de baches y sectores deteriorados en calles y arterias principales de Iquique; la recuperación de dependencias de Carabineros y del Servicio Nacional de Aduanas en el Complejo El Loa, afectadas por los aluviones; y la reparación de veredas dañadas en el Paseo Baquedano, uno de los sectores de mayor valor patrimonial y turístico de la capital regional.
El gerente de Relacionamiento con el Entorno de Collahuasi, Gaetano Manniello, explicó que los centros de salud se atenderán primero por la importancia de mantener la continuidad de sus servicios, mientras que la delegada presidencial regional, Adriana Tapia, destacó que el plan podría generar oportunidades laborales para trabajadores y empresas de la zona.
El temporal que gatilló la emergencia
El anuncio de Collahuasi se enmarca en la recuperación de Tarapacá tras un evento meteorológico excepcional —con precipitaciones inusuales, viento, nieve e inestabilidad atmosférica— que a partir del 19 de agosto provocó anegamientos, desplazamientos de material, socavones y severas alteraciones de conectividad en distintas comunas de la región, incluyendo un socavón en la Ruta 16, la principal conexión terrestre entre Iquique, Alto Hospicio y la provincia del Tamarugal.
La emergencia también afectó al sector minero de forma directa: el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Tarapacá suspendió por 10 días hábiles —hasta el 1 de septiembre— la evaluación de tres proyectos mineros por US$ 1.846 millones, correspondientes a Collahuasi, Cerro Colorado y Punta de Lobos, además de pausar instancias de participación ciudadana y consultas con pueblos indígenas. Por su parte, la eléctrica CGE debió desplegar generación de respaldo para restablecer el suministro en localidades como Caleta Chipana y Río Loa tras daños en la red de media tensión.
El gobernador regional de Tarapacá, José Miguel Carvajal, estimó que la reparación de los daños provocados por las lluvias podría requerir entre $40 mil y $50 mil millones, cifra que podría aumentar si la reconstrucción incorpora una mirada de adaptación climática de largo plazo. En esa línea, Carvajal planteó en la Cumbre de la Minería SONAMI 2026 la posibilidad de anticipar recursos del royalty minero —sin que ello implique un nuevo impuesto al sector— para acelerar la recuperación de la infraestructura crítica de la región.

