Minera Escondida, operada por BHP, inició un nuevo proceso de negociación colectiva con el Sindicato N°2 de Supervisores y Staff, organización que agrupa actualmente a 1.020 trabajadores de la faena ubicada en la Región de Antofagasta. El proyecto de contrato fue presentado el 11 de agosto, abriendo el proceso que definirá las condiciones laborales tras el vencimiento del instrumento vigente, previsto para el 30 de septiembre.
Durante esta semana, el sindicato recibió la primera respuesta de la compañía al proyecto presentado. La organización considera que una parte mayoritaria de sus requerimientos no fue acogida en esta etapa inicial, por lo que ahora se prepara para avanzar hacia la negociación directa, cuya mesa está prevista para comenzar el 27 de agosto.
El principal referente para las bases es la negociación colectiva desarrollada en 2023, cuando supervisores y empresa estuvieron cerca de una paralización después de que el 98,77% de los trabajadores respaldara inicialmente la huelga. Las conversaciones avanzaron finalmente mediante mediación y el acuerdo definitivo fue aprobado por el 94% de los socios, con una vigencia de 36 meses.
El componente que concentró mayor atención en esa ocasión fue el bono asociado al cierre de la negociación, que alcanzó $17,8 millones por trabajador, a lo que se sumaron aproximadamente $3 millones en créditos blandos y otras prestaciones. Ese resultado instala un punto de comparación relevante para el proceso 2026, aunque las condiciones económicas y productivas actuales son distintas.
Entre las principales propuestas del Sindicato N°2 figura un reajuste salarial de 5%, junto con la mantención y mejora de bonificaciones existentes y la creación de nuevos mecanismos de compensación. Una de las demandas apunta específicamente a incorporar un bono relacionado con producción para supervisores, buscando acercar su estructura de incentivos a la de otros estamentos de la operación.
La discusión también considera las jornadas laborales y el tiempo utilizado en actividades posteriores al término formal de los turnos. Otro punto relevante es la estructura interna de la organización: cerca del 54% de sus integrantes son mujeres, por lo que las condiciones asociadas a maternidad, prenatal, postnatal, lactancia y retorno a las operaciones adquirieron mayor peso entre las demandas presentadas para este ciclo. El sindicato también planteó diferencias entre trabajadores de mayor antigüedad y quienes han ingresado en los últimos años, tanto en remuneraciones como en factores utilizados para calcular incentivos.
La negociación se da en un momento de alta relevancia económica para el activo. Durante el año fiscal terminado el 30 de junio de 2026, Escondida produjo 1,261 millones de toneladas de cobre, 3% menos que el ejercicio anterior por una menor ley planificada de alimentación a las concentradoras (de 1,02% a 0,90% de cobre), aunque alcanzó niveles récord en material extraído y procesamiento. Para el año fiscal 2027, BHP proyecta entre 1 millón y 1,1 millones de toneladas de cobre para la faena.
A esto se suma un precio realizado promedio del cobre de US$5,74 por libra durante el año fiscal 2026 para BHP, un 35% más que el ejercicio anterior, lo que ha reforzado el peso del cobre dentro de los resultados del grupo minero.
Escondida, ubicada en el desierto de Atacama a unos 170 kilómetros al sureste de Antofagasta, es operada por BHP con una participación de 57,5%, mientras Rio Tinto posee 30% y las sociedades japonesas JECO Corporation y JECO 2 completan la propiedad. Por su escala —dos rajos, tres plantas concentradoras y dos instalaciones de lixiviación—, cualquier negociación laboral en la faena es observada más allá de las relaciones internas entre empresa y trabajadores, dado su peso en la producción mundial de cobre.


